Hoy escribo sobre mí.
Para que nos conozcamos un poco mejor,
te comparto en la web
qué significa para mí este viaje
Recientemente, tuve el placer de conversar sobre todo esto con la periodista Martina Andrés en una entrevista para el diario La Provincia / Diario de Las Palmas, titulada «El (no) milagro de la escritura» sobre el taller de literatura del escritor Santiago Gil .
En ella, Martina me preguntó sobre mí y mi enfoque. Le comenté que, para mí, la escritura es un proceso de autoconocimiento y de abrir puertas cerradas
que de otra forma no me atrevería a traspasar.
Es, precisamente, a través de esas puertas donde las historias y las palabras llegan allí donde las descripciones técnicas no alcanzan.
Me han ayudado mucho las descripciones y definiciones, como creo que a muchas personas
después de conocer este rasgo sobre los cuatro pilares del rasgo PAS.
Sin embargo, cuando cerramos los libros técnicos, queda una pregunta esencial en el aire.
¿Qué viven las personas altamente sensibles cuando trabajan, se enamoran, se saturan o dudan?
A eso responde este espacio. Porque la literatura es uno de los lenguajes naturales de la sensibilidad, no busca diagnosticar, busca que puedas comprender cómo vive una persona altamente sensible las relaciones, los momentos en la vida a veces fáciles, a veces complicados.
Hay cosas que una definición no puede contar, y por eso escribo relatos.
A través de mis historias de la vida real vista desde la sutileza de los pequeños detalles, reflejando cómo lo sienten mujeres y hombres.:
Para las mujeres (Ana, Marta, Sara, Alma): Son relatos sobre la necesidad de comprender el propio mundo para reorganizar la vida desde él, utilizando la sensibilidad como un mapa real de autocuidado y optimización diaria.
Para los hombres (Ángel, Marco, Migues): Son historias que abren una ventana al hombre altamente sensible, quien por condicionantes culturales suelen ser hombres que sienten mucho más de lo que dicen.


Lo que más me sorprende cuando escribo es que en cada personaje
encuentro otras formas de vivir la Alta Sensibilidad
